Prepárate para la aventura con ciclismo de montaña

Cada vez más ciclistas urbanos y turísticos, entusiasmados por un deporte que apasiona, se apuntan al ciclismo de montaña; se trata de una actividad que ofrece un reto físico junto a la aventurera que se busca al aire libre.

El ciclismo de montaña es arriesgado y duro, ya que, especialmente a los principiantes o poco preparados, exige estar en forma física, además de provocar lesiones. Sin embargo, ésto, en vez de desanimar, crea deseo por lo que es unadiversión segura y emocionante, además de una práctica deportiva ideal para disfrutar en grupo, en contacto con una naturaleza siempre interesante.

¿Qué se necesita para practicar ciclismo de montaña?

Para practicar bicicleta de montaña, no solo es necesario ser aventurero y ser amante de los desafíos, sino, por supuesto, estar en forma; es decir, hacer ejercicios unas dos o tres veces por semana.

Hay que hacerse con un equipamiento básico. Una bicicleta adecuada(existen bicicletas de suspensión frontal, más económicas, y de suspensión doble, más caras, pero más cómodas); los terrenos en los que se practica ciclismo de montaña son irregulares y aconsejamos una bicicleta de suspensión, especialmente recomendable para los que tienen problemas en la parte inferior de la espalda.

En cuanto a la vestimenta, no podemos obviar el uso del equipo básico, como es el culote, una parte imprescindible de la ropa del ciclista; el maillot, perfecto para pedalear por la montaña con toda comodidad, y para llevar el avituallamiento (en las camisetas debe evitarse el algodón, porque se mantiene húmedo); los guantes, además de proteger las manos de los roces de los arbustos, permiten emplear las manos para separar los que se interpongan; los calcetines, para  proteger los pies y absorben el sudor, no de algodón; las zapatillas, adecuadas al ciclismo, de suela flexible y horma holgada para que, al hincharse los pies con el pedaleo, no los presione en exceso.Imprescindibles son un buen casco, unas gafas de ciclista y un chubasquero, por si llueve o hace frío.

Olvidar el avituallamiento es casi olvidarlo todo: bebida y comida para toda la trayectoria, necesarios para mantener el nivel energético y no decaer.

¿Cómo entrenarse en la ciudad para el ciclismo de montaña?

El entrenamiento previo nos ayudará a soportar mejor las salidas de montaña. Podemos hacer Spinning o correr dos veces a la semana, durante una hora, así como nadar media hora; no nos vendrá mal tampoco nadar y hacer algunos ejercicios con pesas.

Ir de a poco

Cuando comencemos a salir a pedalear, aprovechemos las primeras veces en familiarizarnos con los ascensos, descensos, etc. Después de unas 20 sesiones en sendero, ya estaremos preparados para afrontar las trabas; nos resultaría demasiado tenso intentar dominar la acción de montar y desmontar con las trabas y, a la vez, poner atención al terreno, las curvas, y las pendientes. Poco a poco, notaremos el cambio, de tal modo que las trabas nos permitirán llevar los pedales hacia arriba y dar más fuerza en el pedaleo.

Si se practica una vez a la semana, al cabo de dos meses empezaremos a sentirnos cómodos, y a disfrutar del recorrido, olvidando la preocupación por las caídas. Estaremos dispuestos a ponernos nuevas metas, que al cabo de tres meses, se convierten en cuesta empinadas y senderos de mayor dificultad. De todos modos,la mejora en cualquier actividad depende de la frecuencia con que se practique.

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